1)con respecto ala posibilidad del conocimiento humano,que plantea el dogmastico?
R/confia en su propio conocimiento, escuchando verdades y teniendo siempre interrogantes.No afirma la verdad porque no tienres dudas, pero analiza todo y se dicierne a si mismo espiritual mente y mentalmente y cree que no hay problema en lo que el cree.
2)con respecto a la posibilidad del conocimiento humano, que plantea el escepticismo?
R/el ser prudente pensar antes de hablar juzgar las cosas sin juzgar y sin ofender a nadie.
3)el subjetivismo y el relativismo al negar la validez universal del conocimiento humano en que contradicion caen?
R/el relativo tiene obsiones de creer que tiene la verdad por concepto de dogmas filosofias o conceptos humanos sin afirmar una verdad consistente. Y el subjetivismo tambien niega las verdades que no se encuentran ni esten en el genero humano.
4) si el criticismo es la posicion justa en la posibilidad del conocimiento humano y explique porque y cual es su importancia.
R/el criticismo hasta no ver no ceer juzga las cosas con buenas razones y da la razon cuando acepta que la tienen y da pobrables respuestas y hasta no comprovar su verdad por medio de la razon no cree hasta que se le demuestre lo contrario.
filosofia
domingo, 20 de febrero de 2011
viernes, 18 de febrero de 2011
TEORIA DEL CONOCIMIENTO I
jueves 10 de febrero de 2011
ALEGORIA DE LA CAVERNA:
Amigo Estudiante:
Favor reflexionar (crear) sobre los siguientes apartes:
1. A qué refiere Platón cuando dice: " Compara nuestra naturaleza respecto de su educación y su falta de educación." Es decir, ¿Qué efecto tiene la educación la educación en la Naturleza Humana?
R/La naturaleza humana tiene como efecto la convivencia entre los humanos, la armonia y el dialogo para poder subsistir en total fratenidad, compresion, dinanismo, para poder saber el como guiar nuestro seres querido el dia de mañana y asi enseñar y a compartir y a convivir con los demas personas.
2. Haga una relación breve y sencilla entre " hombres encadenados en sus piernas y cuello, desde niños", con respeceto a la Ignoranica y al Conocimiento.
R/esto viene a que los seres humanos nunca tratamos de mirar el mas aya con la claridad que se necesita y si lo hacemos tendemos a decaer en cualquier error que se nos presenta y se nos ase dificil acimilar el conocimiento por la misma ignorancia que tenemos en nuestras vidas
3. Qué significa (de acuerdo al texto), cuando Platón expresa que el prisionero, una vez liberado de sus cadenas "está más próximo a lo real, vuelto hacia cosas más reales y que mira correctamente" ?
R/Por que el estaba de cosa no reales que lo asimilaran , en cambio esta mas aproximo a lo real y vuelto hacia cosas mas reasionales y reconocer como era en todo en realidad y demostrar las cosas que tenia dificultades
4. ¿Qué significa el Sol, en esta alegoría ? (Alegoría: ficción en virtud de la cual, una cosa representa o significa otra diferente)
R/significa uno no estar en contacto con nada estar libre y desauciado de lo que pasa
5. En este texto, claramente, se expresa el papel fundamental del de la filosofía (y de los filósofos). ¿Cuál es? Explique.
R/es tratar de que cada humano se centralice en si mismo y piense como estoy ,porque ago esto en que momento puede transcurrir el final de mi vida son como preguntas bases para mirar nuestro adrededor y darnos cuenta de lo que existe y interatua cerca a notros
CAMINOS DE ENCUENTRO 11
CAMINOS DE ENCUENTRO 11
Este blog lo utilizaremos para presentar las distintas temáticas de filosofía y su reflexión en el aula, como pretexto de una invitación a conversar entre todos, ampliando así nuestra mirada conceptual y emotiva.
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sábado 12 de febrero de 2011
El Conocimiento y sus Problemas (I)
Veamos entonces, cada uno de estos aspectos concernientes al conocimiento humano:
¿Puede el sujeto aprehender realmente el objeto? Esta es la cuestión de la POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO HUMANO. (El Dogmatismo. El Escepticismo. El Subjetivismo y el Relativismo. El Pragmatismo. El Criticismo)
El Dogmatismo: Es aquella posición epistemológica para la cual todavía no existe el problema del conocimiento. El dogmatismo da por supuesta la posibilidad y la realidad del contacto entre el sujeto y el objeto: la conciencia cognoscente aprehende su objeto. Esta posición se sustenta en una confianza de la razón humana, todavía no debilitada por ninguna duda.
El contacto entre el sujeto y el objeto no puede parecer problemático a quien no ve que el conocimiento representa una relación. No ve que el conocimiento es por esencia una relación ente el sujeto y un objeto. Cree, por el contrario, que los objetos del conocimiento nos son dados absolutamente y no meramente por obra de la función intermediaria del conocimiento.
Según la concepción del dogmatismo, los objetos de la percepción y los objetos del pensamiento nos son dados de la misma manera: directamente en su corporeidad.
También los valores existen, pura y simplemente, para el dogmático.
Como actitud de hombre ingenuo, el dogmatismo es la posición primera y más antigua. En el período originario de la filosofía griega domina de un modo casi general. Las reflexiones epistemológicas no aparecen, en general, entre los presocráticos. Estos pensadores se hallan animados todavía por una confianza ingenua en la capacidad de la razón humana. Vueltos por entero hacia el ser, hacia la naturaleza, no sienten que el conocimiento mismo es un problema. Se plantea este problema por primera vez, son los sofistas.
El Escepticismo: ¨Los extremos se tocan¨. El dogmatismo se convierte, muchas veces, en su contrario, en el escepticismo (cavilar, examinar). Mientras aquél considera la posibilidad de un contacto entre el sujeto y el objeto, como algo comprensible de suyo, éste la niega. Según el escepticismo, el sujeto no puede aprehender el objeto. El conocimiento, en el sentido de una aprehensión real del objeto, es imposible. Por eso no debemos emitir pronunciar ningún juicio, sino abstenernos totalmente de juzgar.
Mientras el dogmatismo desconoce en cierto modo el sujeto, el escepticismo no ve el objeto. Su vista se fija en tan exclusivamente en el sujeto, en la función del conocimiento, que ignora por completo la significación del objeto. Su atención se dirige íntegramente a los factores subjetivos del conocimiento humano. Observa cómo todo conocimiento está influido por la índole del sujeto y de sus órganos de conocimiento, así como por circunstancias exteriores (medios, círculo cultural). De este modo escapa a su vista el objeto, que es, sin embargo, tan necesario para que tenga lugar el conocimiento, puesto que éste representa una relación entre un sujeto y un objeto.
El escepticismo se encuentra ante todo en la Antigüedad. Su fundador es Pirrón de Elis (360-270). Según él, no se llega a un contacto entre del sujeto y el objeto. A la conciencia cognoscente le es imposible aprehender su objeto. No hay conocimiento. De dos juicios contradictorios, el uno es, por ende, tan exactamente verdadero como el otro. Como no hay conocimiento ni juicio verdadero, Pirón recomienda la abstención de todo juicio.
El escepticismo académico, no es tan radical como este escepticismo antiguo o pirrónico. Según el escepticismo académico, es imposible un saber riguroso. No tenemos nunca la certeza de que nuestros juicios concuerden con la realidad. Nunca podemos decir, pues, que esta o aquella proposición sea verdadera; pero sí podemos afirmar que parece ser verdadera, que es probable. No hay por tanto, certeza, sino sólo probabilidad.
El escepticismo radical o absoluto se anula a sí mismo. Afirma que el conocimiento es imposible. Pero con esto expresa un conocimiento. En consecuencia, considera el conocimiento como posible de hecho y, sin embargo, afirma que es imposible. Incurre pues, en una contradicción consigo mismo.
No hay verdad ni certeza, pero sí probabilidad. No podemos tener nunca la pretensión de que nuestros juicios sean verdaderos, sino tan sólo la de que sean probables.
Por escepticismo entendemos, en primer término, efectivamente, el escepticismo general y de principio. El escepticismo metafísico es llamado habitualmente positivismo. Según esta posición, que remonta a Augusto Comte (1798-1857), debemos atenernos a lo positivamente dado, a los hechos inmediatos de la experiencia y guardarnos de toda especulación metafísica. Sólo hay conocimiento y un saber, el propio de las ciencias especiales, pero no un conocimiento y un saber filosófico – metafísico.
Por errado que el escepticismo sea, no se le puede negar cierta importancia para el desarrollo espiritual del individuo y de la humanidad. Es, en cierto modo, un fuego purificador de nuestro espíritu, que limpia éste de prejuicios y errores y le empuja a la continua comprobación de sus juicios.
En la historia de la filosofía el escepticismos e presenta como el antípoda del dogmatismo. Mientras éste llena a los pensadores e investigadores de una confianza tan bienaventurada como excesiva en la capacidad de la razón humana, aquél mantiene despierto el sentido de los problemas. El escepticismo hunde el taladrante aguijón de la duda en el pecho del filósofo, de suerte que éste no se aquieta en las soluciones dadas a los problemas, sino que se afana y lucha continuamente por nuevas y más hondas soluciones.
El Subjetivismo y El Relativismo: según éstos, hay una verdad: pero ésta tiene una validez limitada. No hay ninguna verdad universalmente válida. El subjetivismo, como ya lo indica su nombre, limita la validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga. Éste puede ser tanto el sujeto individual o el individuo humano como el sujeto general o el género humano. En el primer caso tenemos un subjetivismo individual; en el segundo, un subjetivismo general. Según el primero, un juicio es válido únicamente para el sujeto individual que lo formula (para los demás puede ser falso).
Para el subjetivismo general hay verdades supraindividuales, pero no verdades universalmente válidas. Ningún juicio es válido más que para el género humano.
El relativismo está emparentado con el subjetivismo. Según él, no hay tampoco ninguna verdad absoluta, ninguna verdad universalmente válida; toda verdad es relativa, tiene una sola validez limitada (la influencia del medio, del espíritu, del tiempo, la pertenencia a un círculo cultural determinado).
El Escepticismo, el Subjetivismo y el Relativismo, se encuentran ya en la antigüedad. Los representantes cásicos del subjetivismo son los sofistas.
El subjetivismo y el relativismo incurren en una contradicción análoga a la del escepticismo. Éste juzga que no hay no hay ninguna verdad, y se contradice a sí mismo.
Una verdad que no sea universalmente válida representa un sinsentido. La validez universal de la verdad está fundada en la esencia de la misma. La verdad significa la concordancia del juicio con la verdad objetiva. Si existe esa concordancia, no tiene sentido limitarla a un número determinado de individuos. Si existe, existe para todos. El dilema es: o el juicio es falso, y entonces no es válido para nadie, o es verdadero y entonces es válido para todos, es universalmente válido.
El subjetivismo y el relativismo son en el fondo, escepticismo. Pues también ellos niegan la verdad, si no directamente, como el escepticismo, indirectamente, atacando su validez universal.
El Pragmatismo: Como el escepticismo, también el pragmatismo abandona el concepto de verdad en el sentido de la concordancia entre el pensamiento y el ser. Pero el pragmatismo no se detiene en esta negación, sino que remplaza el concepto abandonado por un nuevo concepto de la verdad. Según él, verdadero significa útil, valioso, fomentador de la vida.
Según el pragmatismo, el hombre no es en primer término un ser teórico o pensante, sino un ser práctico, un ser de voluntad y acción. Su intelecto está íntegramente al servicio de su voluntad y de su acción. El intelecto es dado al hombre, no para investigar y conocer la verdad, sino para poder orientarse en la realidad. Su verdad consiste en la congruencia de los pensamientos con los fines prácticos del hombre, en que aquellos resulten útiles y provechosos para la conducta práctica de éste. El intelecto no le ha sido dado para conocer la verdad, sino para obrar.
El Criticismo: Una posición intermedia entre el dogmatismo y el escepticismo, se llama el criticismo (examinar).
El criticismo comparte con el dogmatismo la fundamental confianza a la razón humana. Está convencido de que es posible el conocimiento, de que hay una verdad. Pero mientras esta confianza induce al dogmatismo a aceptar despreocupadamente, por decirlo, así, todas las afirmaciones de la razón humana y a no reconocer límites al poder del conocimiento humano, el criticismo, próximo en esto al escepticismo, une a la confianza en el conocimiento humano, en general, la desconfianza hacia todo conocimiento determinado. El criticismo examina todas las afirmaciones de la razón humana y no acepta nada despreocupadamente. Dondequiera pregunta por los motivos y pide cuentas a la razón humana. Su conducta no es dogmática ni escéptica, sino reflexiva y crítica. Es un término medio entre la temeridad dogmática y la desesperación escéptica.
En la Antigüedad con Platón y Aristóteles y ente los estoicos; en Descartes y Leibniz y todavía en Locke y Hume. Sin embargo, el verdadero fundador del criticismo es Kant, cuya filosofía se llama pura y simplemente criticismo. Según él, el escepticismo y el dogmatismo, son posiciones exclusivistas. La una tiene una confianza ciega en la razón humana, la otra, una desconfianza, sin previa crítica. El criticismo supera ambos exclusivismos.
El Criticismo es ` aquel método de filosofar que consiste en investigar las fuentes de las propias afirmaciones y objeciones y las razones en que las mismas descansan, método que da la esperanza de llegar a la certeza`.
En la cuestión de la posibilidad del conocimiento, el criticismo es la única posición justa.
Preguntas a Resolver:
1. Con respecto a la POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO HUMANO, qué plantea El Dogmatismo?
2. Con respecto a la POSIBILIDD DEL CONOCIMIENTO HUMANO, qué plantea El Escepticismo?
3. El subjetivismo y El Relativismo, al negar la validez universal del conocimiento humano, en qué contradicción caen?
4. Si el Criticismo, es la posición justa en la posibilidad del conocimiento humano, explique por qué y cuál es su importancia.
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El Conocimiento y sus problemas
El Fenómeno del Conocimiento y los Problemas Contenidos en Él
La teoría del conocimiento es pues, como su nombre lo indica, una teoría, esto es, una explicación o interpretación filosófica del conocimiento humano.
El fenómeno del conocimiento se nos presenta en sus rasgos fundamentales, de la manera siguiente:
En el conocimiento se hallan frente a frente la conciencia y el objeto, el Sujeto y el Objeto. El conocimiento se presenta como una relación entre estos dos miembros, que permanecen en ella eternamente separados el uno del otro. El dualismo del sujeto y objeto pertenece a la esencia del conocimiento.
La relación entre los dos miembros es a la vez una correlación. El sujeto sólo es sujeto para un objeto y el objeto sólo es objeto para un sujeto.
Ser sujeto es algo completamente distinto que ser objeto. La función del sujeto consiste en aprehender el objeto, la del objeto en ser aprehensible y aprehendido por el sujeto.
Vista desde el sujeto, esta aprehensión se presenta como una salida del sujeto fuera de su propia esfera, una invasión en la esfera del objeto y una captura de las propiedades de éste. El objeto no es arrastrado empero, dentro de la esfera del sujeto, sino que permanece trascendente a él. No en el objeto, sino en el sujeto, cambia algo por obra de la función de conocimiento. En el sujeto surge una cosa que contiene las propiedades del objeto, surge una imagen del objeto.
Visto desde el objeto, el conocimiento se presenta como una transferencia de las propiedades del objeto al sujeto.
En el trascender del sujeto al objeto y de éste al sujeto, el objeto tiene el predominio sobre el sujeto. El objeto es el determinante, el sujeto el determinado. El conocimiento puede definirse, como una determinación del sujeto por el objeto.
Pero lo determinado no es el sujeto pura y simplemente, sino tan sólo la imagen del objeto en él. Esta imagen es objetiva, en cuanto que lleva los rasgos del objeto. Siendo distinta del objeto, se halla en cierto modo entre el sujeto y el objeto. Constituye el instrumento mediante el cual la conciencia cognoscente aprehende su objeto.
El sujeto se conduce receptivamente frente al objeto. Esta receptividad no significa pasividad. Por el contrario, puede hablarse de una actividad y espontaneidad del sujeto en el conocimiento.
Dividimos los objetos en reales e ideales. Llamamos real todo lo que nos es dado en la experiencia externa o interna o se infiere de ella. Los objetos ideales se presentan, por el contrario, como irreales, como meramente pensados. Objetos ideales son, por ejemplo, los objetos de las matemáticas, los números y las figuras geométricas. Estos objetos ideales poseen un ser en sí.
Las leyes de los números, las relaciones que existen, por ejemplo, entre los lados y los ángulos de un triángulo, son independientes de nuestro pensamiento subjetivo, en el mismo sentido en que lo son los objetos reales.
El concepto de verdad se relaciona estrechamente con la esencia del conocimiento. Verdadero conocimiento es tan sólo el conocimiento verdadero. Un ¨ conocimiento falso¨ no es propiamente conocimiento, sino error e ilusión. Más ¿en qué consiste la verdad del conocimiento? Según lo dicho, debe radicar en la concordancia de la imagen con el objeto. Un conocimiento es verdadero si su contenido concuerda con el objeto mentado. El concepto de verdad, según esto, el concepto de una relación. Expresa una relación, la relación del contenido del pensamiento, de la ¨imagen¨ con el objeto.
Pero no basta que un conocimiento sea verdadero; necesitamos poder alcanzar la certeza de que es verdadero. Entonces, ¿En qué podemos conocer si un conocimiento es verdadero? Es la cuestión del criterio de la verdad.
En el fenómeno del conocimiento humano se presentan tres esferas distintas: el sujeto, la imagen y el objeto.
Por el sujeto, el fenómeno del conocimiento toca con la esfera psicológica; por la imagen, con la lógica; por el objeto, con la ontológica. La Psicología dirige su mirada al origen y curso de los procesos psicológicos. Pregunta cómo tiene lugar el conocimiento, pero no si es verdadero, esto es, si concuerda con el objeto. La cuestión de la verdad se halla fuera de su alcance. Si incurriese en ello, incurriría en un error del psicologismo.
La ¨imagen¨ del objeto en el sujeto es un ente lógico y, como tal, objeto de la lógica. Pero la lógica no puede resolver el problema del conocimiento. La lógica investiga los entes lógicos como tales, su arquitectura íntima, la concordancia del pensamiento consigo mismo, no su concordancia con el objeto. Se caería en el logicismo.
El objeto hace frente a la conciencia como algo que es –trátese de un ser ideal o de un ser real- . El ser, por su parte, es objeto de la ontología. Pero la ontología no puede resolver el problema del conocimiento. Así como no puede eliminarse el sujeto, tampoco el objeto. Cuando se desconoce esto y se ve el problema del conocimiento, el resultado es la posición del ontologismo.
Ni la psicología, ni la lógica, ni la ontología pueden resolver, según esto, el problema del conocimiento.
Problemas contenidos en el conocimiento humano:
¿Puede el sujeto aprehender realmente el objeto? Esta es la cuestión de la POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO HUMANO. (El Dogmatismo. El Escepticismo. El Subjetivismo y el Relativismo. El Pragmatismo. El Criticismo)
¿Es la Razón o la experiencia la fuente y base del conocimiento humano? Esta es la cuestión del ORIGEN DEL CONOCIMIENTO HUMANO. (El Racionalismo. El Empirismo. El Intelectualismo. El Apriorismo)
¿Es el objeto el que determina al sujeto, o el sujeto al objeto? Es la cuestión de la ESENCIA DEL CONOCIMIENTO. (El Objetivismo. El Subjetivismo. El Realismo. El Idealismo. El fenomenalismo.
¿Además de un conocimiento racional hay un conocimiento de otra especie, un conocimiento intuitivo, en oposición al discursivo racional. Es la cuestión de LAS FORMAS DEL CONOCIMIENTO HUMANO.
Si hay un conocimiento verdadero, ¿En qué podemos conocer esta verdad? ¿Cuál es el criterio que nos dice, en el caso concreto, si un conocimiento es o no verdadero?
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martes 8 de febrero de 2011
TEORÍA DEL CONOCIMIENTO I
GNOSEOLOGÍA O TEORÍA DEL CONOCIMIENTO
Introducción: se hace importante para el inicio de esta lección, comentar el mito platónico de la caverna, el cual nos acerca a una visión muy propia, acerca de la forma planteada de la adquisición del conocimiento humano.
Para el efecto, nos basaremos en el texto LOS MITOS PLATÓNICOS de Geneviève Droz.
LA ALEGORÍA DE LA CAVERNA
(La República VII. Platón)
Después de eso –proseguí- compara nuestra naturaleza respecto de su educación y su falta de educación con una experiencia como ésta. Represéntate hombres en una morada subterránea en forma de caverna, que tiene la entrada abierta, en toda su extensión, a la luz. En ella están desde niños con las piernas y el cuello encadenados, de modo que deben permanecer allí y mirar sólo delante de ellos, porque las cadenas les impiden girar en derredor la cabeza. Más arriba y más lejos se halla la luz de un fuego que brilla detrás de ellos; y entre el fuego y los prisioneros hay un camino más alto, junto al cual imagínate un tabique construido de lado a lado, como el biombo que los titiriteros levantan delante del público para mostrar, por encima del biombo, los muñecos.
-Me lo imagino-.
-Imagínate ahora que, del otro lado del tabique, pasan sombras que llevan toda clase de utensilios y figurillas de hombres y otros animales, hechos en piedra y madera y de diversas clases; y entre los que pasa unos hablan y otros callan.
-Extraña comparación haces, y extraños son esos prisioneros.
-Pero son como nosotros. Pues en primer lugar, ¿crees que han visto de sí mismos, o unos de los otros, otra cosa que las sombras proyectadas por el fuego en la parte de la caverna que tienen frente a sí?
-Claro que no, si toda su vida están forzados a no mover las cabezas.
-¿Y no sucede lo mismo con los objetos que llevan los que pasan del otro lado del tabique?
Indudablemente.
-Pues entonces si dialogan entre sí, ¿no te parece que entenderían estar nombrando los objetos que pasan y que ellos ven?
-Necesariamente.
-Y si la prisión contara con un eco desde la pared que tienen frente a sí, y alguno de los que pasan del otro lado del tabique hablara, ¿no piensas que lo que oyen proviene de la sombra que pasa delante de ellos? – ¡Por Zeus que sí!
- ¿ Y que los prisioneros no tendrían por real otra cosa que las sombras de los objetos artificiales transportados?
- Es de total necesidad.
- Examina ahora el caso de una liberación de sus cadenas y de una curación de su ignorancia, qué pasaría si naturalmente les ocurriese esto: que uno de ellos fuera liberado y forzado a levantarse de repente, volver el cuello y marchar mirando a la luz y, al hacer todo esto, sufriera y a causa del encandilamiento fuera incapaz de percibir aquellas cosas cuyas sombras había visto antes. ¿Qué piensas que respondería si se le dijese que lo que había visto antes eran fruslerías y que ahora, en cambio, está más próximo a lo real, vuelto hacia cosas más reales y que mira correctamente? Y si se le mostrara cada uno de los objetos que pasan del otro lado del tabique y se le obligara a contestar preguntas sobre lo que son, ¿ no piensas que se sentiría en dificultades y que considerará que las cosa que antes veía eran más verdaderas que las que se le muestran ahora?
- Mucho más verdaderas.
- Y si se le forzara a mirar hacia la luz misma, ¿no le dolerían los ojos y trataría de eludirla, volviéndose hacia aquellas cosas que podía percibir, por considerar que éstas son realmente más claras que las que se le muestran?
-Así es-
- Y si a la fuerza se lo arrastrara por una escarpada y empinada cuesta, sin soltarlo antes de llegar hasta la luz del sol, ¿no sufriría acaso y se irritaría por ser arrastrado y, tras llegar a la luz, tendría los ojos llenos de fulgores que le impedirían ver uno solo de los objetos que ahora decimos que son los verdaderos?
-Por cierto, al menos inmediatamente.
Necesitaría acostumbrarse, para poder llegar a mirar las cosas de arriba. En primer lugar miraría con mayor facilidad las sombras. Y después las figuras de los hombres y de los otros objetos reflejados en el agua, luego los hombres y los objetos mismos. A continuación contemplaría de noche lo que hay en el cielo y el cielo mismo, mirando la luz de los astros y La Luna más fácilmente que, durante el día, el Sol y la luz del Sol.
-Sin duda.
- Finalmente, pienso, podría percibir el Sol, no ya en imágenes en el agua o en otros lugares que le son extraños, sino contemplarlo cómo es en sí y por sí, en su propio ámbito.
- Necesariamente.
- Después de lo cual concluiría, con respecto al Sol, que es lo que produce las estaciones y los años y que gobierna todo en el ámbito visible y que de algún modo es causa de las cosas que ellos habían visto.
- Es evidente que, después de todo esto, arribaría a tales conclusiones.
-Y si se acordara de su primera morada, del tipo de sabiduría existente allí y de sus entonces compañeros de cautiverio, ¿no piensas que se sentiría feliz del cambio y que los compadecería?
-Por cierto.
-Respecto a los honores y elogios que se tributaban unos a otros y de las recompensas para aquel que con mayor agudeza divisara las sombras de los objetos que pasaban detrás del tabique, y para el que mejor se acordase de cuáles habían desfilado habitualmente antes y cuáles después y para aquel de ellos que fuese capaz de adivinar lo que iba a pasar, ¿te parece que estaría deseoso de todo eso y que envidiaría a los más honrados y poderosos entre aquellos? ¿O más bien no le pasaría como al Aquiles de Homero, y preferiría ser un labrador que fuera siervo de un hombre pobre o soportar cualquier otra cosa, antes que volver a su anterior modo de opinar y a aquella vida?
- Así creo también yo, que padecería cualquier cosa antes que soportar aquella vida.
-Piensa ahora esto: si descendiera nuevamente y ocupara su propio asiento, ¿no tendría ofuscados los ojos por las tinieblas, al llegar repentinamente del Sol?
- Sin duda.
- Y si tuviera que discriminar de nuevo aquellas sombras, en ardua competencia con aquellos que han conservado en todo momento las cadenas, y viera confusamente hasta que sus ojos se reacomodaran a ese estado y se acostumbraran en un tiempo nada breve, ¿no se expondría al ridículo y a que se dijera de él que, por haber subido hasta lo alto, se había estropeado los ojos y que ni siquiera valdría la pena intentar marchar hacia arriba? Y si intentase desatarlos y conducirlos hacia la luz, ¿no lo matarían, si pudieran tenerlo en sus manos y matarlo?
- Seguramente.
(…)
-Por cierto que es una tarea de nosotros, los fundadores de este Estado, la de obligar a los hombres de naturaleza mejor dotada a emprender el estudio que hemos dicho antes que era el supremo, contemplar el Bien y llevar a cabo aquel ascenso y, tras haber ascendido y contemplado suficientemente, no permitirles lo que ahora se les permite.
-A qué te refieres?
-Quedarse allí y no estar dispuestos a descender junto a aquellos prisioneros, ni participar en sus trabajos y recompensas, sean éstas insignificantes o valiosas.
Dice Geneviève Droz, tomando como base este mito alegórico:
El paso de la ignorancia al conocimiento, objeto esencial de la educación, se realiza gradualmente.
Así, progresivamente, la inteligencia va de lo más ilusorio a lo más real, y de lo más oscuro a lo más luminoso. Las ideas mismas están iluminadas por la fuente de toda luz, el Bien.
El relato se desarrolla en cuatro actos:
Una descripción de la caverna y de nuestro encadenamiento,
Salida de la caverna: conversión y primeras pruebas,
La ascensión hacia la luz,
El necesario retorno hacia los hombres aún encadenados.
La caverna es un espacio cerrado en tres de sus lados e iluminado por un fuego, prisioneros encadenados desde su infancia con el cuerpo y la cabeza inmovilizados, observan cómo desfilan sombras sobre la pared del fondo de la gruta, al tiempo que perciben indistintamente ecos de voces. Sombras y ecos provienen de personas que circulan detrás de un pequeño muro llevando sobre su cabeza figuritas y estatuillas iluminadas por el fuego.
Por extraños que sean, los hombres encadenados están hechos a imagen nuestra. Y es que se trata de nuestro mundo y de nuestra trágica condición; un mundo artificial de realidades que ni siquiera conocemos por sí mismas, del que sólo percibimos la apariencia, la sombra, el eco o los espejismos siempre cambiantes, fugaces y efímeros, apenas verosímiles (aún teniendo apariencia verdadera). La ilusión es total -ya que, desde su nacimiento, estos cautivos confunden, sin saberlo, la realidad con los simulacros de realidad-, pero confortable a fin de cuentas: acostumbrados pasivamente a recibirlo todo del exterior, no tienen más que atenerse a la opinión reinante. Sometidos a los rumores más versátiles, a lo que ¨se dice¨ o a los acontecimientos de oídas, a las modas o a las ideas preconcebidas, nunca necesitan juzgar, contentándose con prejuicios (afirmaciones decretadas antes de haber sido juzgadas), hacen suyos los rumores que circulan, las opiniones más corrientes, los lugares comunes en vigor, aunque sean los menos fundados, los más superficiales o los más peligrosos.
Presos del condicionamiento, eventualmente de la intoxicación mental, están doblemente encadenados: primero porque son víctimas, después porque ignoran aquello de lo que son víctimas. Más esclavo aún que el esclavo, es el esclavo que se cree libre.
(… ) La ascensión hacia la luz, la salida de la caverna es un verdadero arrancamiento. Supone una conversión de todo nuestro ser, una renuncia al mundo, ascesis dolorosa. Deslumbramiento, ceguera, sufrimientos de todo tipo, sólo provocan al principio rebelión y resistencia, y después esfuerzos penosos, cumplidos de mala gana, en la nostalgia de una pasividad perdida. ¡Cuán penoso pueden ser el esfuerzo y la reflexión, el aprendizaje de los saberes, el alumbramiento de los primeros juicios personales, el paso del ¨se dice¨ al de Yo pienso ¡
¿Hasta dónde sube el sendero escarpado? ¿Qué cimas podemos alcanzar? ¿Qué significa ¨allá arriba¨?
Esta alegoría plantea uno de los problemas más delicados de la filosofía platónica, el de las relaciones entre el ser y el conocimiento. Si el mundo sensible es sólo la burda copia del mundo inteligible, si la única realidad verdadera está en el bando de las Ideas, el hombre es realmente habitante de los dos mundos: sin duda puede contentarse con su caverna de ilusiones engañosas, pero también tiene la capacidad de salir y de acercarse a la verdad. La apariencia trágica de nuestra condición está compensada por un optimismo racionalista, confiando en una posible liberación del hombre mediante el conocimiento.
(Texto extractado del libro LOS MITOS PLATÓNICOS de Geneviève Droz, Editorial Labor, S.A., España, 1ª edición, 1993.Páginas 70-81) Amigo Estudiante:Favor reflexionar (crear) sobre los siguientes apartes:1. A qué refiere Platón cuando dice: " Compara nuestra naturaleza respecto de su educación y su falta de educación." Es decir, ¿Qué efecto tiene la educación la educación en la Naturleza Humana?2. Haga una relación breve y sencilla entre " hombres encadenados en sus piernas y cuello, desde niños", con respeceto a la Ignoranica y al Conocimiento.3. Qué significa (de acuerdo al texto), cuando Platón expresa que el prisionero, una vez liberado de sus cadenas "está más próximo a lo real, vuelto hacia cosas más reales y que mira correctamente" ?4. ¿Qué significa el Sol, en esta alegoría ? (Alegoría: ficción en virtud de la cual, una cosa representa o significa otra diferente)5. En este texto, claramente, se expresa el papel fundamental del de la filosofía (y de los filósofos). ¿Cuál es? Explique.OBSERVACIONES: Las respuestas (individuales) en el blog de cada uno de los estudiantes.
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EL MITO DE LA CAVERNA
EL MITO DE LA CAVERNA -PLATON- en Yahoo! Video
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LA FILOSOFÍA, ¿Qué es?
La Filosofía
Qué es?: la filosofía es un discurso racional, lógico y ordenado que busca explicar la realidad del hombre y el mundo. La filosofía en sus veintiséis siglos de desarrollo, ha tratado de abarcar en su reflexión todo lo existente.
Para explicarse la realidad del hombre y el mundo, se requiere:
Una Reflexión personal
Una Reflexión sobre la sociedad
Teniendo como base la historia de la filosofía greco-romana, medieval, moderna y contemporánea.
Con el propósito de entrar en diálogo con:
Nuestra realidad,
Nuestro orden personal y social,
Nuestra Historia,
Nuestra cultura,
Nuestra Sociedad.
La filosofía busca conocer toda la realidad del hombre y de los demás seres. Puede por lo tanto, orientar la actividad del hombre y de la sociedad, mostrando el sentido o sin sentido de las realizaciones humanas.
La filosofía es importante, porque:
Reflexiona sobre el Por Qué de las cosas
Le ayuda a la sociedad, reflexionar sobre el hombre y su mundo: lo cultural, lo político, lo científico, la historia.
El hombre desde que ha tenido conciencia de sí mismo y de su entorno, se ha preguntado por la finalidad de su existencia, de su vida.
Al interactuar con su medio, ha tratado de explicarse el por qué del mundo.
La filosofía pregunta por el origen de las cosas.
La filosofía proporciona al hombre:
Una manera especial de ver el mundo, en cuanto totalidad significante,
Una interpretación de todos los fenómenos: naturales y sociales,
Un método sistemático y ordenado de jerarquizar los niveles de conocimiento,
Una guía moral para la vida individual y social.
Ayuda la filosofía a descubrir un sentido a la vida.
Clasificación de la Filosofía
Filosofía del Conocimiento:
a. Epistemología ( cómo produce ciencia)
b. Lógica Formal
c. Metodología
Filosofía de la ¨Habencia¨( ontología o ciencia de los objetos):
a. Metafísica general
b. Teología filosófica
Filosofía de la Naturaleza:
A. Cosmología
B. Biología filosófica
C. Psicología
Filosofía de las Matemáticas
Filosofía del hombre o Antropología Filosófica
Filosofía social
Filosofía general de los valores o axiología
Filosofía moral
Filosofía del derecho
Filosofía Estética
Filosofía de la Historia
Filosofía de la Religión
Filosofía de la Cultura
Filosofía de la Educación
Según los ámbitos, la filosofía se pregunta por:
El ámbito cosmológico: pregunta por el origen del universo.( Dónde vive el hombre)
El ámbito antropológico: pregunta qué es el hombre.( Qué es el hombre)
El ámbito Ético: cómo debe obrar el hombre. (Cómo debe actuar el hombre)
El ámbito epistemológico: cómo hace (produce) ciencia.
El ámbito estético: pregunta sobre lo bello y la obra de arte. (Cómo crea el hombre)
Lógica: cómo piensa el hombre.
Metafísica: cómo trasciende le hombre.
Ontología: qué es el Ser.
Gnoseología: cómo conoce el hombre.
Sociología: cómo se organiza el hombre.
(El hombre y sus caminos... (¿?)
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martes 1 de febrero de 2011
BIENVENIDOS
ABRIENDO CAMINOSSí. Caminos de encuentro 11, pretenderá ser un puente comunicativo y reflexivo de los diversos temas presentados en el grado undécimo, como pretexto de una conversación en clase alusivo a ellos, en donde tendrás oportunidad de exponer tus puntos de vista que te suscita el texto propuesto.
Te invito a que hagas de este medio, una experiencia maravillosa.
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¿El conocer es exclusivo
Este blog lo utilizaremos para presentar las distintas temáticas de filosofía y su reflexión en el aula, como pretexto de una invitación a conversar entre todos, ampliando así nuestra mirada conceptual y emotiva.
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sábado 12 de febrero de 2011
El Conocimiento y sus Problemas (I)
Veamos entonces, cada uno de estos aspectos concernientes al conocimiento humano:
¿Puede el sujeto aprehender realmente el objeto? Esta es la cuestión de la POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO HUMANO. (El Dogmatismo. El Escepticismo. El Subjetivismo y el Relativismo. El Pragmatismo. El Criticismo)
El Dogmatismo: Es aquella posición epistemológica para la cual todavía no existe el problema del conocimiento. El dogmatismo da por supuesta la posibilidad y la realidad del contacto entre el sujeto y el objeto: la conciencia cognoscente aprehende su objeto. Esta posición se sustenta en una confianza de la razón humana, todavía no debilitada por ninguna duda.
El contacto entre el sujeto y el objeto no puede parecer problemático a quien no ve que el conocimiento representa una relación. No ve que el conocimiento es por esencia una relación ente el sujeto y un objeto. Cree, por el contrario, que los objetos del conocimiento nos son dados absolutamente y no meramente por obra de la función intermediaria del conocimiento.
Según la concepción del dogmatismo, los objetos de la percepción y los objetos del pensamiento nos son dados de la misma manera: directamente en su corporeidad.
También los valores existen, pura y simplemente, para el dogmático.
Como actitud de hombre ingenuo, el dogmatismo es la posición primera y más antigua. En el período originario de la filosofía griega domina de un modo casi general. Las reflexiones epistemológicas no aparecen, en general, entre los presocráticos. Estos pensadores se hallan animados todavía por una confianza ingenua en la capacidad de la razón humana. Vueltos por entero hacia el ser, hacia la naturaleza, no sienten que el conocimiento mismo es un problema. Se plantea este problema por primera vez, son los sofistas.
El Escepticismo: ¨Los extremos se tocan¨. El dogmatismo se convierte, muchas veces, en su contrario, en el escepticismo (cavilar, examinar). Mientras aquél considera la posibilidad de un contacto entre el sujeto y el objeto, como algo comprensible de suyo, éste la niega. Según el escepticismo, el sujeto no puede aprehender el objeto. El conocimiento, en el sentido de una aprehensión real del objeto, es imposible. Por eso no debemos emitir pronunciar ningún juicio, sino abstenernos totalmente de juzgar.
Mientras el dogmatismo desconoce en cierto modo el sujeto, el escepticismo no ve el objeto. Su vista se fija en tan exclusivamente en el sujeto, en la función del conocimiento, que ignora por completo la significación del objeto. Su atención se dirige íntegramente a los factores subjetivos del conocimiento humano. Observa cómo todo conocimiento está influido por la índole del sujeto y de sus órganos de conocimiento, así como por circunstancias exteriores (medios, círculo cultural). De este modo escapa a su vista el objeto, que es, sin embargo, tan necesario para que tenga lugar el conocimiento, puesto que éste representa una relación entre un sujeto y un objeto.
El escepticismo se encuentra ante todo en la Antigüedad. Su fundador es Pirrón de Elis (360-270). Según él, no se llega a un contacto entre del sujeto y el objeto. A la conciencia cognoscente le es imposible aprehender su objeto. No hay conocimiento. De dos juicios contradictorios, el uno es, por ende, tan exactamente verdadero como el otro. Como no hay conocimiento ni juicio verdadero, Pirón recomienda la abstención de todo juicio.
El escepticismo académico, no es tan radical como este escepticismo antiguo o pirrónico. Según el escepticismo académico, es imposible un saber riguroso. No tenemos nunca la certeza de que nuestros juicios concuerden con la realidad. Nunca podemos decir, pues, que esta o aquella proposición sea verdadera; pero sí podemos afirmar que parece ser verdadera, que es probable. No hay por tanto, certeza, sino sólo probabilidad.
El escepticismo radical o absoluto se anula a sí mismo. Afirma que el conocimiento es imposible. Pero con esto expresa un conocimiento. En consecuencia, considera el conocimiento como posible de hecho y, sin embargo, afirma que es imposible. Incurre pues, en una contradicción consigo mismo.
No hay verdad ni certeza, pero sí probabilidad. No podemos tener nunca la pretensión de que nuestros juicios sean verdaderos, sino tan sólo la de que sean probables.
Por escepticismo entendemos, en primer término, efectivamente, el escepticismo general y de principio. El escepticismo metafísico es llamado habitualmente positivismo. Según esta posición, que remonta a Augusto Comte (1798-1857), debemos atenernos a lo positivamente dado, a los hechos inmediatos de la experiencia y guardarnos de toda especulación metafísica. Sólo hay conocimiento y un saber, el propio de las ciencias especiales, pero no un conocimiento y un saber filosófico – metafísico.
Por errado que el escepticismo sea, no se le puede negar cierta importancia para el desarrollo espiritual del individuo y de la humanidad. Es, en cierto modo, un fuego purificador de nuestro espíritu, que limpia éste de prejuicios y errores y le empuja a la continua comprobación de sus juicios.
En la historia de la filosofía el escepticismos e presenta como el antípoda del dogmatismo. Mientras éste llena a los pensadores e investigadores de una confianza tan bienaventurada como excesiva en la capacidad de la razón humana, aquél mantiene despierto el sentido de los problemas. El escepticismo hunde el taladrante aguijón de la duda en el pecho del filósofo, de suerte que éste no se aquieta en las soluciones dadas a los problemas, sino que se afana y lucha continuamente por nuevas y más hondas soluciones.
El Subjetivismo y El Relativismo: según éstos, hay una verdad: pero ésta tiene una validez limitada. No hay ninguna verdad universalmente válida. El subjetivismo, como ya lo indica su nombre, limita la validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga. Éste puede ser tanto el sujeto individual o el individuo humano como el sujeto general o el género humano. En el primer caso tenemos un subjetivismo individual; en el segundo, un subjetivismo general. Según el primero, un juicio es válido únicamente para el sujeto individual que lo formula (para los demás puede ser falso).
Para el subjetivismo general hay verdades supraindividuales, pero no verdades universalmente válidas. Ningún juicio es válido más que para el género humano.
El relativismo está emparentado con el subjetivismo. Según él, no hay tampoco ninguna verdad absoluta, ninguna verdad universalmente válida; toda verdad es relativa, tiene una sola validez limitada (la influencia del medio, del espíritu, del tiempo, la pertenencia a un círculo cultural determinado).
El Escepticismo, el Subjetivismo y el Relativismo, se encuentran ya en la antigüedad. Los representantes cásicos del subjetivismo son los sofistas.
El subjetivismo y el relativismo incurren en una contradicción análoga a la del escepticismo. Éste juzga que no hay no hay ninguna verdad, y se contradice a sí mismo.
Una verdad que no sea universalmente válida representa un sinsentido. La validez universal de la verdad está fundada en la esencia de la misma. La verdad significa la concordancia del juicio con la verdad objetiva. Si existe esa concordancia, no tiene sentido limitarla a un número determinado de individuos. Si existe, existe para todos. El dilema es: o el juicio es falso, y entonces no es válido para nadie, o es verdadero y entonces es válido para todos, es universalmente válido.
El subjetivismo y el relativismo son en el fondo, escepticismo. Pues también ellos niegan la verdad, si no directamente, como el escepticismo, indirectamente, atacando su validez universal.
El Pragmatismo: Como el escepticismo, también el pragmatismo abandona el concepto de verdad en el sentido de la concordancia entre el pensamiento y el ser. Pero el pragmatismo no se detiene en esta negación, sino que remplaza el concepto abandonado por un nuevo concepto de la verdad. Según él, verdadero significa útil, valioso, fomentador de la vida.
Según el pragmatismo, el hombre no es en primer término un ser teórico o pensante, sino un ser práctico, un ser de voluntad y acción. Su intelecto está íntegramente al servicio de su voluntad y de su acción. El intelecto es dado al hombre, no para investigar y conocer la verdad, sino para poder orientarse en la realidad. Su verdad consiste en la congruencia de los pensamientos con los fines prácticos del hombre, en que aquellos resulten útiles y provechosos para la conducta práctica de éste. El intelecto no le ha sido dado para conocer la verdad, sino para obrar.
El Criticismo: Una posición intermedia entre el dogmatismo y el escepticismo, se llama el criticismo (examinar).
El criticismo comparte con el dogmatismo la fundamental confianza a la razón humana. Está convencido de que es posible el conocimiento, de que hay una verdad. Pero mientras esta confianza induce al dogmatismo a aceptar despreocupadamente, por decirlo, así, todas las afirmaciones de la razón humana y a no reconocer límites al poder del conocimiento humano, el criticismo, próximo en esto al escepticismo, une a la confianza en el conocimiento humano, en general, la desconfianza hacia todo conocimiento determinado. El criticismo examina todas las afirmaciones de la razón humana y no acepta nada despreocupadamente. Dondequiera pregunta por los motivos y pide cuentas a la razón humana. Su conducta no es dogmática ni escéptica, sino reflexiva y crítica. Es un término medio entre la temeridad dogmática y la desesperación escéptica.
En la Antigüedad con Platón y Aristóteles y ente los estoicos; en Descartes y Leibniz y todavía en Locke y Hume. Sin embargo, el verdadero fundador del criticismo es Kant, cuya filosofía se llama pura y simplemente criticismo. Según él, el escepticismo y el dogmatismo, son posiciones exclusivistas. La una tiene una confianza ciega en la razón humana, la otra, una desconfianza, sin previa crítica. El criticismo supera ambos exclusivismos.
El Criticismo es ` aquel método de filosofar que consiste en investigar las fuentes de las propias afirmaciones y objeciones y las razones en que las mismas descansan, método que da la esperanza de llegar a la certeza`.
En la cuestión de la posibilidad del conocimiento, el criticismo es la única posición justa.
Preguntas a Resolver:
1. Con respecto a la POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO HUMANO, qué plantea El Dogmatismo?
2. Con respecto a la POSIBILIDD DEL CONOCIMIENTO HUMANO, qué plantea El Escepticismo?
3. El subjetivismo y El Relativismo, al negar la validez universal del conocimiento humano, en qué contradicción caen?
4. Si el Criticismo, es la posición justa en la posibilidad del conocimiento humano, explique por qué y cuál es su importancia.
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El Conocimiento y sus problemas
El Fenómeno del Conocimiento y los Problemas Contenidos en Él
La teoría del conocimiento es pues, como su nombre lo indica, una teoría, esto es, una explicación o interpretación filosófica del conocimiento humano.
El fenómeno del conocimiento se nos presenta en sus rasgos fundamentales, de la manera siguiente:
En el conocimiento se hallan frente a frente la conciencia y el objeto, el Sujeto y el Objeto. El conocimiento se presenta como una relación entre estos dos miembros, que permanecen en ella eternamente separados el uno del otro. El dualismo del sujeto y objeto pertenece a la esencia del conocimiento.
La relación entre los dos miembros es a la vez una correlación. El sujeto sólo es sujeto para un objeto y el objeto sólo es objeto para un sujeto.
Ser sujeto es algo completamente distinto que ser objeto. La función del sujeto consiste en aprehender el objeto, la del objeto en ser aprehensible y aprehendido por el sujeto.
Vista desde el sujeto, esta aprehensión se presenta como una salida del sujeto fuera de su propia esfera, una invasión en la esfera del objeto y una captura de las propiedades de éste. El objeto no es arrastrado empero, dentro de la esfera del sujeto, sino que permanece trascendente a él. No en el objeto, sino en el sujeto, cambia algo por obra de la función de conocimiento. En el sujeto surge una cosa que contiene las propiedades del objeto, surge una imagen del objeto.
Visto desde el objeto, el conocimiento se presenta como una transferencia de las propiedades del objeto al sujeto.
En el trascender del sujeto al objeto y de éste al sujeto, el objeto tiene el predominio sobre el sujeto. El objeto es el determinante, el sujeto el determinado. El conocimiento puede definirse, como una determinación del sujeto por el objeto.
Pero lo determinado no es el sujeto pura y simplemente, sino tan sólo la imagen del objeto en él. Esta imagen es objetiva, en cuanto que lleva los rasgos del objeto. Siendo distinta del objeto, se halla en cierto modo entre el sujeto y el objeto. Constituye el instrumento mediante el cual la conciencia cognoscente aprehende su objeto.
El sujeto se conduce receptivamente frente al objeto. Esta receptividad no significa pasividad. Por el contrario, puede hablarse de una actividad y espontaneidad del sujeto en el conocimiento.
Dividimos los objetos en reales e ideales. Llamamos real todo lo que nos es dado en la experiencia externa o interna o se infiere de ella. Los objetos ideales se presentan, por el contrario, como irreales, como meramente pensados. Objetos ideales son, por ejemplo, los objetos de las matemáticas, los números y las figuras geométricas. Estos objetos ideales poseen un ser en sí.
Las leyes de los números, las relaciones que existen, por ejemplo, entre los lados y los ángulos de un triángulo, son independientes de nuestro pensamiento subjetivo, en el mismo sentido en que lo son los objetos reales.
El concepto de verdad se relaciona estrechamente con la esencia del conocimiento. Verdadero conocimiento es tan sólo el conocimiento verdadero. Un ¨ conocimiento falso¨ no es propiamente conocimiento, sino error e ilusión. Más ¿en qué consiste la verdad del conocimiento? Según lo dicho, debe radicar en la concordancia de la imagen con el objeto. Un conocimiento es verdadero si su contenido concuerda con el objeto mentado. El concepto de verdad, según esto, el concepto de una relación. Expresa una relación, la relación del contenido del pensamiento, de la ¨imagen¨ con el objeto.
Pero no basta que un conocimiento sea verdadero; necesitamos poder alcanzar la certeza de que es verdadero. Entonces, ¿En qué podemos conocer si un conocimiento es verdadero? Es la cuestión del criterio de la verdad.
En el fenómeno del conocimiento humano se presentan tres esferas distintas: el sujeto, la imagen y el objeto.
Por el sujeto, el fenómeno del conocimiento toca con la esfera psicológica; por la imagen, con la lógica; por el objeto, con la ontológica. La Psicología dirige su mirada al origen y curso de los procesos psicológicos. Pregunta cómo tiene lugar el conocimiento, pero no si es verdadero, esto es, si concuerda con el objeto. La cuestión de la verdad se halla fuera de su alcance. Si incurriese en ello, incurriría en un error del psicologismo.
La ¨imagen¨ del objeto en el sujeto es un ente lógico y, como tal, objeto de la lógica. Pero la lógica no puede resolver el problema del conocimiento. La lógica investiga los entes lógicos como tales, su arquitectura íntima, la concordancia del pensamiento consigo mismo, no su concordancia con el objeto. Se caería en el logicismo.
El objeto hace frente a la conciencia como algo que es –trátese de un ser ideal o de un ser real- . El ser, por su parte, es objeto de la ontología. Pero la ontología no puede resolver el problema del conocimiento. Así como no puede eliminarse el sujeto, tampoco el objeto. Cuando se desconoce esto y se ve el problema del conocimiento, el resultado es la posición del ontologismo.
Ni la psicología, ni la lógica, ni la ontología pueden resolver, según esto, el problema del conocimiento.
Problemas contenidos en el conocimiento humano:
¿Puede el sujeto aprehender realmente el objeto? Esta es la cuestión de la POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO HUMANO. (El Dogmatismo. El Escepticismo. El Subjetivismo y el Relativismo. El Pragmatismo. El Criticismo)
¿Es la Razón o la experiencia la fuente y base del conocimiento humano? Esta es la cuestión del ORIGEN DEL CONOCIMIENTO HUMANO. (El Racionalismo. El Empirismo. El Intelectualismo. El Apriorismo)
¿Es el objeto el que determina al sujeto, o el sujeto al objeto? Es la cuestión de la ESENCIA DEL CONOCIMIENTO. (El Objetivismo. El Subjetivismo. El Realismo. El Idealismo. El fenomenalismo.
¿Además de un conocimiento racional hay un conocimiento de otra especie, un conocimiento intuitivo, en oposición al discursivo racional. Es la cuestión de LAS FORMAS DEL CONOCIMIENTO HUMANO.
Si hay un conocimiento verdadero, ¿En qué podemos conocer esta verdad? ¿Cuál es el criterio que nos dice, en el caso concreto, si un conocimiento es o no verdadero?
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martes 8 de febrero de 2011
TEORÍA DEL CONOCIMIENTO I
GNOSEOLOGÍA O TEORÍA DEL CONOCIMIENTO
Introducción: se hace importante para el inicio de esta lección, comentar el mito platónico de la caverna, el cual nos acerca a una visión muy propia, acerca de la forma planteada de la adquisición del conocimiento humano.
Para el efecto, nos basaremos en el texto LOS MITOS PLATÓNICOS de Geneviève Droz.
LA ALEGORÍA DE LA CAVERNA
(La República VII. Platón)
Después de eso –proseguí- compara nuestra naturaleza respecto de su educación y su falta de educación con una experiencia como ésta. Represéntate hombres en una morada subterránea en forma de caverna, que tiene la entrada abierta, en toda su extensión, a la luz. En ella están desde niños con las piernas y el cuello encadenados, de modo que deben permanecer allí y mirar sólo delante de ellos, porque las cadenas les impiden girar en derredor la cabeza. Más arriba y más lejos se halla la luz de un fuego que brilla detrás de ellos; y entre el fuego y los prisioneros hay un camino más alto, junto al cual imagínate un tabique construido de lado a lado, como el biombo que los titiriteros levantan delante del público para mostrar, por encima del biombo, los muñecos.
-Me lo imagino-.
-Imagínate ahora que, del otro lado del tabique, pasan sombras que llevan toda clase de utensilios y figurillas de hombres y otros animales, hechos en piedra y madera y de diversas clases; y entre los que pasa unos hablan y otros callan.
-Extraña comparación haces, y extraños son esos prisioneros.
-Pero son como nosotros. Pues en primer lugar, ¿crees que han visto de sí mismos, o unos de los otros, otra cosa que las sombras proyectadas por el fuego en la parte de la caverna que tienen frente a sí?
-Claro que no, si toda su vida están forzados a no mover las cabezas.
-¿Y no sucede lo mismo con los objetos que llevan los que pasan del otro lado del tabique?
Indudablemente.
-Pues entonces si dialogan entre sí, ¿no te parece que entenderían estar nombrando los objetos que pasan y que ellos ven?
-Necesariamente.
-Y si la prisión contara con un eco desde la pared que tienen frente a sí, y alguno de los que pasan del otro lado del tabique hablara, ¿no piensas que lo que oyen proviene de la sombra que pasa delante de ellos? – ¡Por Zeus que sí!
- ¿ Y que los prisioneros no tendrían por real otra cosa que las sombras de los objetos artificiales transportados?
- Es de total necesidad.
- Examina ahora el caso de una liberación de sus cadenas y de una curación de su ignorancia, qué pasaría si naturalmente les ocurriese esto: que uno de ellos fuera liberado y forzado a levantarse de repente, volver el cuello y marchar mirando a la luz y, al hacer todo esto, sufriera y a causa del encandilamiento fuera incapaz de percibir aquellas cosas cuyas sombras había visto antes. ¿Qué piensas que respondería si se le dijese que lo que había visto antes eran fruslerías y que ahora, en cambio, está más próximo a lo real, vuelto hacia cosas más reales y que mira correctamente? Y si se le mostrara cada uno de los objetos que pasan del otro lado del tabique y se le obligara a contestar preguntas sobre lo que son, ¿ no piensas que se sentiría en dificultades y que considerará que las cosa que antes veía eran más verdaderas que las que se le muestran ahora?
- Mucho más verdaderas.
- Y si se le forzara a mirar hacia la luz misma, ¿no le dolerían los ojos y trataría de eludirla, volviéndose hacia aquellas cosas que podía percibir, por considerar que éstas son realmente más claras que las que se le muestran?
-Así es-
- Y si a la fuerza se lo arrastrara por una escarpada y empinada cuesta, sin soltarlo antes de llegar hasta la luz del sol, ¿no sufriría acaso y se irritaría por ser arrastrado y, tras llegar a la luz, tendría los ojos llenos de fulgores que le impedirían ver uno solo de los objetos que ahora decimos que son los verdaderos?
-Por cierto, al menos inmediatamente.
Necesitaría acostumbrarse, para poder llegar a mirar las cosas de arriba. En primer lugar miraría con mayor facilidad las sombras. Y después las figuras de los hombres y de los otros objetos reflejados en el agua, luego los hombres y los objetos mismos. A continuación contemplaría de noche lo que hay en el cielo y el cielo mismo, mirando la luz de los astros y La Luna más fácilmente que, durante el día, el Sol y la luz del Sol.
-Sin duda.
- Finalmente, pienso, podría percibir el Sol, no ya en imágenes en el agua o en otros lugares que le son extraños, sino contemplarlo cómo es en sí y por sí, en su propio ámbito.
- Necesariamente.
- Después de lo cual concluiría, con respecto al Sol, que es lo que produce las estaciones y los años y que gobierna todo en el ámbito visible y que de algún modo es causa de las cosas que ellos habían visto.
- Es evidente que, después de todo esto, arribaría a tales conclusiones.
-Y si se acordara de su primera morada, del tipo de sabiduría existente allí y de sus entonces compañeros de cautiverio, ¿no piensas que se sentiría feliz del cambio y que los compadecería?
-Por cierto.
-Respecto a los honores y elogios que se tributaban unos a otros y de las recompensas para aquel que con mayor agudeza divisara las sombras de los objetos que pasaban detrás del tabique, y para el que mejor se acordase de cuáles habían desfilado habitualmente antes y cuáles después y para aquel de ellos que fuese capaz de adivinar lo que iba a pasar, ¿te parece que estaría deseoso de todo eso y que envidiaría a los más honrados y poderosos entre aquellos? ¿O más bien no le pasaría como al Aquiles de Homero, y preferiría ser un labrador que fuera siervo de un hombre pobre o soportar cualquier otra cosa, antes que volver a su anterior modo de opinar y a aquella vida?
- Así creo también yo, que padecería cualquier cosa antes que soportar aquella vida.
-Piensa ahora esto: si descendiera nuevamente y ocupara su propio asiento, ¿no tendría ofuscados los ojos por las tinieblas, al llegar repentinamente del Sol?
- Sin duda.
- Y si tuviera que discriminar de nuevo aquellas sombras, en ardua competencia con aquellos que han conservado en todo momento las cadenas, y viera confusamente hasta que sus ojos se reacomodaran a ese estado y se acostumbraran en un tiempo nada breve, ¿no se expondría al ridículo y a que se dijera de él que, por haber subido hasta lo alto, se había estropeado los ojos y que ni siquiera valdría la pena intentar marchar hacia arriba? Y si intentase desatarlos y conducirlos hacia la luz, ¿no lo matarían, si pudieran tenerlo en sus manos y matarlo?
- Seguramente.
(…)
-Por cierto que es una tarea de nosotros, los fundadores de este Estado, la de obligar a los hombres de naturaleza mejor dotada a emprender el estudio que hemos dicho antes que era el supremo, contemplar el Bien y llevar a cabo aquel ascenso y, tras haber ascendido y contemplado suficientemente, no permitirles lo que ahora se les permite.
-A qué te refieres?
-Quedarse allí y no estar dispuestos a descender junto a aquellos prisioneros, ni participar en sus trabajos y recompensas, sean éstas insignificantes o valiosas.
Dice Geneviève Droz, tomando como base este mito alegórico:
El paso de la ignorancia al conocimiento, objeto esencial de la educación, se realiza gradualmente.
Así, progresivamente, la inteligencia va de lo más ilusorio a lo más real, y de lo más oscuro a lo más luminoso. Las ideas mismas están iluminadas por la fuente de toda luz, el Bien.
El relato se desarrolla en cuatro actos:
Una descripción de la caverna y de nuestro encadenamiento,
Salida de la caverna: conversión y primeras pruebas,
La ascensión hacia la luz,
El necesario retorno hacia los hombres aún encadenados.
La caverna es un espacio cerrado en tres de sus lados e iluminado por un fuego, prisioneros encadenados desde su infancia con el cuerpo y la cabeza inmovilizados, observan cómo desfilan sombras sobre la pared del fondo de la gruta, al tiempo que perciben indistintamente ecos de voces. Sombras y ecos provienen de personas que circulan detrás de un pequeño muro llevando sobre su cabeza figuritas y estatuillas iluminadas por el fuego.
Por extraños que sean, los hombres encadenados están hechos a imagen nuestra. Y es que se trata de nuestro mundo y de nuestra trágica condición; un mundo artificial de realidades que ni siquiera conocemos por sí mismas, del que sólo percibimos la apariencia, la sombra, el eco o los espejismos siempre cambiantes, fugaces y efímeros, apenas verosímiles (aún teniendo apariencia verdadera). La ilusión es total -ya que, desde su nacimiento, estos cautivos confunden, sin saberlo, la realidad con los simulacros de realidad-, pero confortable a fin de cuentas: acostumbrados pasivamente a recibirlo todo del exterior, no tienen más que atenerse a la opinión reinante. Sometidos a los rumores más versátiles, a lo que ¨se dice¨ o a los acontecimientos de oídas, a las modas o a las ideas preconcebidas, nunca necesitan juzgar, contentándose con prejuicios (afirmaciones decretadas antes de haber sido juzgadas), hacen suyos los rumores que circulan, las opiniones más corrientes, los lugares comunes en vigor, aunque sean los menos fundados, los más superficiales o los más peligrosos.
Presos del condicionamiento, eventualmente de la intoxicación mental, están doblemente encadenados: primero porque son víctimas, después porque ignoran aquello de lo que son víctimas. Más esclavo aún que el esclavo, es el esclavo que se cree libre.
(… ) La ascensión hacia la luz, la salida de la caverna es un verdadero arrancamiento. Supone una conversión de todo nuestro ser, una renuncia al mundo, ascesis dolorosa. Deslumbramiento, ceguera, sufrimientos de todo tipo, sólo provocan al principio rebelión y resistencia, y después esfuerzos penosos, cumplidos de mala gana, en la nostalgia de una pasividad perdida. ¡Cuán penoso pueden ser el esfuerzo y la reflexión, el aprendizaje de los saberes, el alumbramiento de los primeros juicios personales, el paso del ¨se dice¨ al de Yo pienso ¡
¿Hasta dónde sube el sendero escarpado? ¿Qué cimas podemos alcanzar? ¿Qué significa ¨allá arriba¨?
Esta alegoría plantea uno de los problemas más delicados de la filosofía platónica, el de las relaciones entre el ser y el conocimiento. Si el mundo sensible es sólo la burda copia del mundo inteligible, si la única realidad verdadera está en el bando de las Ideas, el hombre es realmente habitante de los dos mundos: sin duda puede contentarse con su caverna de ilusiones engañosas, pero también tiene la capacidad de salir y de acercarse a la verdad. La apariencia trágica de nuestra condición está compensada por un optimismo racionalista, confiando en una posible liberación del hombre mediante el conocimiento.
(Texto extractado del libro LOS MITOS PLATÓNICOS de Geneviève Droz, Editorial Labor, S.A., España, 1ª edición, 1993.Páginas 70-81) Amigo Estudiante:Favor reflexionar (crear) sobre los siguientes apartes:1. A qué refiere Platón cuando dice: " Compara nuestra naturaleza respecto de su educación y su falta de educación." Es decir, ¿Qué efecto tiene la educación la educación en la Naturleza Humana?2. Haga una relación breve y sencilla entre " hombres encadenados en sus piernas y cuello, desde niños", con respeceto a la Ignoranica y al Conocimiento.3. Qué significa (de acuerdo al texto), cuando Platón expresa que el prisionero, una vez liberado de sus cadenas "está más próximo a lo real, vuelto hacia cosas más reales y que mira correctamente" ?4. ¿Qué significa el Sol, en esta alegoría ? (Alegoría: ficción en virtud de la cual, una cosa representa o significa otra diferente)5. En este texto, claramente, se expresa el papel fundamental del de la filosofía (y de los filósofos). ¿Cuál es? Explique.OBSERVACIONES: Las respuestas (individuales) en el blog de cada uno de los estudiantes.
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EL MITO DE LA CAVERNA
EL MITO DE LA CAVERNA -PLATON- en Yahoo! Video
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LA FILOSOFÍA, ¿Qué es?
La Filosofía
Qué es?: la filosofía es un discurso racional, lógico y ordenado que busca explicar la realidad del hombre y el mundo. La filosofía en sus veintiséis siglos de desarrollo, ha tratado de abarcar en su reflexión todo lo existente.
Para explicarse la realidad del hombre y el mundo, se requiere:
Una Reflexión personal
Una Reflexión sobre la sociedad
Teniendo como base la historia de la filosofía greco-romana, medieval, moderna y contemporánea.
Con el propósito de entrar en diálogo con:
Nuestra realidad,
Nuestro orden personal y social,
Nuestra Historia,
Nuestra cultura,
Nuestra Sociedad.
La filosofía busca conocer toda la realidad del hombre y de los demás seres. Puede por lo tanto, orientar la actividad del hombre y de la sociedad, mostrando el sentido o sin sentido de las realizaciones humanas.
La filosofía es importante, porque:
Reflexiona sobre el Por Qué de las cosas
Le ayuda a la sociedad, reflexionar sobre el hombre y su mundo: lo cultural, lo político, lo científico, la historia.
El hombre desde que ha tenido conciencia de sí mismo y de su entorno, se ha preguntado por la finalidad de su existencia, de su vida.
Al interactuar con su medio, ha tratado de explicarse el por qué del mundo.
La filosofía pregunta por el origen de las cosas.
La filosofía proporciona al hombre:
Una manera especial de ver el mundo, en cuanto totalidad significante,
Una interpretación de todos los fenómenos: naturales y sociales,
Un método sistemático y ordenado de jerarquizar los niveles de conocimiento,
Una guía moral para la vida individual y social.
Ayuda la filosofía a descubrir un sentido a la vida.
Clasificación de la Filosofía
Filosofía del Conocimiento:
a. Epistemología ( cómo produce ciencia)
b. Lógica Formal
c. Metodología
Filosofía de la ¨Habencia¨( ontología o ciencia de los objetos):
a. Metafísica general
b. Teología filosófica
Filosofía de la Naturaleza:
A. Cosmología
B. Biología filosófica
C. Psicología
Filosofía de las Matemáticas
Filosofía del hombre o Antropología Filosófica
Filosofía social
Filosofía general de los valores o axiología
Filosofía moral
Filosofía del derecho
Filosofía Estética
Filosofía de la Historia
Filosofía de la Religión
Filosofía de la Cultura
Filosofía de la Educación
Según los ámbitos, la filosofía se pregunta por:
El ámbito cosmológico: pregunta por el origen del universo.( Dónde vive el hombre)
El ámbito antropológico: pregunta qué es el hombre.( Qué es el hombre)
El ámbito Ético: cómo debe obrar el hombre. (Cómo debe actuar el hombre)
El ámbito epistemológico: cómo hace (produce) ciencia.
El ámbito estético: pregunta sobre lo bello y la obra de arte. (Cómo crea el hombre)
Lógica: cómo piensa el hombre.
Metafísica: cómo trasciende le hombre.
Ontología: qué es el Ser.
Gnoseología: cómo conoce el hombre.
Sociología: cómo se organiza el hombre.
(El hombre y sus caminos... (¿?)
Publicado por CAMINOS DE ENCUENTRO 9 en 13:50 0 comentarios
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martes 1 de febrero de 2011
BIENVENIDOS
ABRIENDO CAMINOSSí. Caminos de encuentro 11, pretenderá ser un puente comunicativo y reflexivo de los diversos temas presentados en el grado undécimo, como pretexto de una conversación en clase alusivo a ellos, en donde tendrás oportunidad de exponer tus puntos de vista que te suscita el texto propuesto.
Te invito a que hagas de este medio, una experiencia maravillosa.
Publicado por CAMINOS DE ENCUENTRO 9 en 19:16 0 comentarios
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